Otro de los materiales que se han hecho indispensables en la industria de la construcción, es la pintura, acabado que se exige en cualquier tipo de construcción para lograr una mejor apariencia ya sea en muros y plafones, estructuras metálicas o cualquier superficie a la que se quiera mejorar su apariencia. Ya sean rugosas o lisas las superficies, la pintura tiene la virtud de mejorar la apariencia y textura de los diferentes acabados y de los mismos espacios arquitectónicos.
La pintura con color hace que las obras de arquitectura tanto en el exterior como en el interior, provoquen que una construcción cambie de aspecto con el simple hecho de aplicar pintura para cambiar el tono de la luz ya sea natural o artificial, ya sea con tonos cálidos o fríos.